martes, 9 de septiembre de 2014

Clasificación Trastornos Psicopatología del Lenguaje

TRASTORNOS DEL LENGUAJE

       Lo componen aquel tipo de patologías orgánicas o funcionales en las que está comprometido el sistema de códigos que hace posible la simbolización (como mínimo a través del canal auditivo-verbal) y/o el uso de signos convencionales de la comunicación verbal. Son trastornos fundamentalmente receptivos, de comprensión o decodificación; aunque generalmente los síntomas incluyen muchos problemas en la producción o codificación lingüística.

1.Trastornos orgánicos del lenguaje
  • Deficiencia auditiva: en la que se ven afectados alguno o algunos de los componentes anatómicos, mecánicos, nerviosos o cerebrales que intervienen en recepción y/o trasporte de la sensibilidad acústica. Se incluyen los trastornos auditivo-sensoriales que afectan al normal desarrollo y adquisición del código lingüístico oral: hipoacusia y sordomudez.

  • Las afasias infantiles y de adultos y los trastornos neurológicos asociados (apraxias y agnosias): afecta generalmente a los polos comprensivo y expresivo del lenguaje dependiendo de la ubicación cortical.
2. Tastornos funcionales del lenguaje
  • Las desviaciones en el desarrollo del lenguaje por falta de estimulación adecuada o ritmo lento: generalmente debidas a problemas de estimulación o a un ambiente sociocultural desfavorable que implica retrasos tanto en la comprensión o recepción como en la expresión o producción lingüística del niño: reducción del lenguaje oral, defectos fonológicos, sintácticos y lexicales. También se denominan retrasos simples del lenguaje.
  • Los trastornos específicos del lenguaje (SLI) o trastornos del desarrollo del lenguaje (DLD). Son las denominaciones que tienden a darse hoy en día (véase Bishop, 1992) a lo que antes se llamaba (según la terminología médica) disfasia o afasia congénita, y audiomudez (en Francia). Se refiere a los trastornos, fallos, deficiencias, errores, etc. observados en el desarrollo normal del lenguaje, que no pueden ser explicados -o al menos no se constatan- por alteraciones auditivas, defectos físicos o mentales, anomalías del sistema nervioso, desordenes o conflictos emocionales, o por privación de estímulos adecuados.
TRASTORNOS DEL HABLA

      Los componen aquel tipo de patologías orgánicas o funcionales que anulan, dificultan o entorpecen la normal elocución del lenguaje. Fundamentalmente se refieren a trastornos articulatorios y podemos dividirlos en:

1. Trastornos orgánicos del habla: Se refieren a los defectos de articulación y/o elocución como consecuencia de una lesión o defecto de alguna de las estructuras implicadas en el habla. La recepción o comprensión del lenguaje está total o parcialmente conservada.
  • Trastornos del habla por lesiones centrales y del sistema nervioso: Se denominan anartrias (en las afasias motoras) y disartrias (defectos de articulación en pacientes con lesiones en el córtex motor, vías nerviosas o enfermedades nerviosas degenerativas).
  • Trastornos del habla por lesiones periféricas del aparato bucofonador: Son malformaciones congénitas (labio leporino, paladar hendido, etc.) o adquiridas (accidentes, operaciones, etc.) que impiden el correcto uso bucofonatorio, lo que provoca un punto incorrecto de articulación. Se denominan disglosias o dislalias orgánicas.
2. Trastornos funcionales del habla: Se refieren a aquellos problemas de pobreza expresiva o articulatoria, con una buena recepción y comprensión lingüísticas, en las que no aparecen causas constatables de organicidad o lesión.
  • Los retrasos globales del lenguaje oral: Son desviaciones en la normal adquisición del habla en los que aparecen múltiples defectos articulatorios y morfosintácticos no esperables para su nivel de edad (otentotismo). Se mantiene la locuacidad, la correcta articulación aislada de los sonidos y el buen uso pragmático. También se denominan retrasos simples del habla. Dependiendo de factores estimulares y del propio ritmo biológico del niño, su evolución lógica será hacia una reducción de los defectos de articulación en la elocución y una cada vez más correcta expresión morfosintáctica. Hay que procurar descartar problemas de índole lingüístico (recepción-comprensión), para rechazar la hipótesis de un caso de SLI. 
  • Pobreza general del lenguaje oral: Casi siempre referida a problemas en el contexto sociocultural y familiar o a una deficiencia mental. 
  • Los trastornos de articulación de los sonidos del habla o dislalias: Se refieren a aquellos defectos exclusivamente articulatorios que se observa en muchos niños durante su desarrollo fonológico. Si perduran se puede intervenir para enseñarle el punto correcto de articulación, aunque en muchos casos se tratan de problemas de índole estético.
3. Los trastornos de la comunicación: Se refieren a aquellos problemas que presentan algunos niños para aplicar los códigos lingüísticos en una intención pragmática y comunicativa.
  • Los problemas graves de comunicación: Como les ocurre a niños y adultos con psicopatologías generales de la personalidad (autismo y psicosis).
  • El mutismo selectivo: Es una ausencia total y persistente del lenguaje, en determinadas circunstancias o ante determinadas personas, en niños que han adquirido el lenguaje y lo utilizan adecuadamente en otros contextos y/o personas.
4. Los trastornos en la fluidez y el ritmo: A caballo entre los trastornos de comunicación y los de habla, este tipo de trastornos (la disfemia o tartamudez, la taquifemia y el farfulleo) representan un punto de inflexión en la psicopatología del lenguaje, que alude a la importancia de variables como la presión ambiental, la personalidad y la autoconfianza en la producción del lenguaje del propio sujeto. Por lo tanto, este tipo de trastornos merecerán una valoración taxonómica aparte.

5. Trastornos de la lectura y la escritura:
  • Los trastornos de origen orgánico: Constan de aquellas patologías en las que una lesión, generalmente cortical, provoca defectos en el correcto uso de la lectura y/o la escritura. Se conocen con el nombre de dislexias adquiridas, alexias, disgrafías adquiridas y agrafías
  • Los trastornos funcionales de la lectura y la escritura (sin constatación de organicidad): En este tipo de patologías aparecen enclavados con el nombre de dificultades en la adquisición y desarrollo de la lectura y dificultades en la adquisición y desarrollo de la escritura una serie de trastornos que se observan en los escolares que se enfrentan a su aprendizaje en la escuela. Genéricamente, estas dificultades se han conocido con el nombre de dislexias de desarrollo (actualmente dislexia se asocia más a ciertas dificultades fonológicas en el procesamiento de las palabras escritas). En relación a la escritura -muy asociada al problema de la lectura- también se ha descrito una dificultad evolutiva denominada disgrafía de desarrollo.
  • Los trastornos en la lectura y comprensión de textos: Se refieren a los problemas generales y específicos que tienen algunos sujetos para procesar el significado de textos expositivos y/o científicos. Consideración aparte, si bien en estrecha relación con los demás, merece el sorprendente trastorno denominado hiperlexia (buena lectura mecánica y una mala comprensión).
6. Los trastornos secundarios a otras discapacidades: Aquí se enclavan aquellas patologías que presentan entre sus síntomas algún tipo de trastorno o déficit lingüístico, como consecuencia de un trastorno generalizado y severo de carácter orgánico, intelectual, del desarrollo o de la personalidad:
  • Discapacidad intelectual: En este tipo de patología se observa un retraso generalizado del lenguaje (dependiendo del grado de deficiencia), caracterizado por defectos en el punto e articulación (dislalias), retraso y pobreza general del lenguaje oral, ciertas dificultades de comprensión del lenguaje abstracto y retraso lingüístico general. Habitualmente, conservan la mayoría de las facultades pragmático-comunicativas y en ciertos casos habilidades de índole fonológico y sintáctico.
  • El autismo: Aunque depende del tipo de autistas y de su nivel intelectual, lo más característico del lenguaje autista es su déficit pragmático-comunicativo y algunas alteraciones prosódicas del habla y ecolalias. Ciertos retrasos sintácticos, morfológicos y de lectura (no anomalías o trastornos). Por el contrario, presentan escasas alteraciones fonológicas, y están poco o nada afectadas la comprensión sintáctica y semántica
  • Discapacidad motórica: Característica de las parálisis cerebrales. La sintomatología lingüística está relacionada con trastornos ártricos: dislalia y disartria.
  • Lenguaje y psicopatología, demencias, esquizofrenias y otras psicosis: Los rasgos lingüísticos que caracterizan a estos trastornos severos de la personalidad vienen marcados por un déficit en el procesamiento de las dimensiones semántica y pragmático-comunicativa. Las demencias se caracterizan por defectos en el procesamiento semántico, mientras que las esquizofrenias y otras psicosis, se mantiene alterado el discurso en sus aspectos de uso y comunicativos, afectando los distintos niveles de organización de los mensajes (neologismos, incoherencia, algunas parafasias y metonimias, perseveraciones, ecolalias, etc.).
TRASTORNOS DE LA VOZ

1. Los trastornos orgánicos de la voz: Se refieren a aquellas patologías vocales que presentan un lesión laríngea o de las cuerdas vocales que perturba y dificulta el correcto uso de la voz o impide la fonación: las afonías, las disfonías orgánicas (los pólipos y los nódulos) y las laringectomías.

2. Los trastornos funcionales de la voz: Se refieren a las difilcultades o impedimentos fonatorios como consecuencia de un mal uso de la respiración, las cuerdas vocales y/o de la musculatura laríngea: afonías y disfonías funcionales (hipocinéticas e hipercinéticas), por una presión ambiental (ansiolítica) o por una predisposición de la personalidad (afonías por neuroticismo histérico, disfonías depresivas, los “trac” vocálicos, etc.):

       Asimismo, existen ciertas perturbaciones vocálicas especiales como las que afectan a la muda de voz en la adolescencia o trastornos de la voz cantada o disodeas.

     De forma más operativa estas patologías se podría resumir en un cuadro que creemos puede clarificar aún más los principales trastornos y dificultades que encontramos en la psicopatología del lenguaje, habla y voz.